Niños
que crecen felices
El mundo de los niños no
es tan lejano al de los adultos, sólo un poco diferente, lo que hace a menudo
que pequeños y mayores se sientan incomprendidos mutuamente. Los niños sólo
quieren jugar, cualquier actividad que sea divertida les atraerá asà como
cualquier juego que no sea divertido les aburrirá terriblemente. Los mayores
sólo piensan en responsabilidades y en cómo conseguir objetivos, lo cual a
menudo es compatible con la diversión aunque no sea ésta la prioridad para los
mayores. La buena noticia es que una actitud y la otra son perfectamente
compatibles entre sÃ, y éste es el truco para acercarnos pequeños y grandes para
juntos conseguir muchas cosas, entre otras divertirnos juntos mientras los unos
crecen y los otros se enorgullecen, ¿por qué no intentarlo? Te reto a que lo
intentes, a que te "arriesgues" a participar en esta aventura maravillosa que es
la convivencia y la felicidad.